Hablemos de la uva: Viura
Viura es una variedad de uva blanca de vinificación, una de las más extendidas en nuestro país gracias a su lenta oxidación de sus mostos que la convierte en "ideal" para el envejecimiento en roble. Es pálida y de acidez equilibrada si se vendimia pronto.
Variedad básica de los blancos riojanos de calidad así como de los cavas (Macabeo).
Macabeo (Macabeu en catalán) es una variedad de uva blanca de vinificación. También es conocida como Alcañol, Alcañón, Blanca de Daroca, Charas Blanc, Forcalla, Gredelín, Lardot, Maccabeo, Perpignan, la cola de Renard, Rossan, Viuna o Viura. Presente sobre todo en Badajoz, La Rioja, Tarragona y Zaragoza.
Es una de las variedades más extendidas por España. Su origen, según los expertos, puede estar en la cuenca del Ebro o en Valencia y se supone que debe su nombre a la tribu bíblica de los Macabeos.
Es una planta de rendimiento elevado. Es muy sensible a la botrytis cinerea, es resistente a las heladas y su cultivo está aumentando mucho. Sus racimos son de tamaño grande y compactos. Las bayas tienen tamaño grande, la piel fina y el color dorado. Sus aromas se asemejan a la palomino pero esta uva tiene más color y más cuerpo dando a los caldos ese toque meloromántico en función del tiempo de fermentación. Su composición alcohólica en temporada media es de 13º de alcohol. Produce un vino de delicado aroma y color amarillo pálido pajizo con tonos verdes. No suelen ser vinos muy alcohólicos, situándose la graduación entre el 9 y el 10,5%.
La uva se utiliza para hacer vinos blancos ligeramente ácidos, aptos para el consumo precoz. El vino es pálido y ligero, con recuerdos de frutos verdes. La Viura es tradicionalmente mezclada con xarel·lo y Parellada para hacer cava, el más conocida vino espumoso de España. Es también la variedad básica de los blancos riojanos.
Se la conoce tambien por nombres como: Macabeu (Francia), Viura (Alava, Logroño, Navarra, Valladolid y Zaragoza), Viuna (Zaragoza), Alcañón, Forcalla, Lardot, Macabeo, Macabeu, Queue de Renard, Rossan, Blanca de Daroca, Charas Blanc, Forcalla, Gredelín, Lardot, Maccabeo, Perpignan, la cola de Renard, Rossan.
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Hablemos de la uva: Graciano
Graciano es una variedad española de vid (Vitis vinifera) tinta. Es una uva de poco rendimiento que prospera en climas áridos, cálidos y además es resistente a las enfermedades, la vid produce una baja cantidad de bayas delicadamente aromatizadas que son normalmente vendimiadas a finales de Octubre.
El racimo tiene dos hombros cilíndricos cortos. Sus bayas son de tamaño pequeño y forma redonda. Tienen la pulpa dura e incolora y su piel es de un color negro intenso.
Es originaria de La Rioja y Navarra donde tradicionalmente forma y ha formado parte de los grandes ensamblajes de vinos de crianza, reservas y grandes reservas junto con el Mazuelo (De ahí su nombre al utilizrse para dar gracia a los vinos aportando color y frescura), aunque últimamente se apuesta por la elaboración de vinos de autor 100% Graciano, gozando estos de gran reputación y muchos seguidores. Estudios y análisis de ADN sugieren que la Monastrell (que anteriormente se pensaba que era un sinónimo español de la mourvédre francesa, nombre que viene del antiguo nombre de la población valenciana de Sagunto: Morvedre) es, de hecho, Graciano. La uva Monastrell, al contrario de la uva Graciano en Navarra y La Rioja, es una de las variedades de uva más cultivadas en el sur-este de España... ...un día de estos prepararemos un artículo y hablaremos de MONASTRELL VS GRACIANO (¿son lo mismo?)... ...pero eso ya es otra historia.
Los vinos que se hacen con ella son muy apreciados, por dotarle de un rojo intenso y acidez elevada.
Aporta a los vinos mayor longevidad. El vino que esta uva produce se caracteriza por su intenso color rojo, fuerte aroma y capacidad para envejecer bien.
Otros nombres con los que se nombra a la Graciano: bastardo nero, bois dur, bordelais, cagliunari, cagnonale, cagnovali nero, cagnulari, cagnulari bastardo, cagnulari sardo, cagnulatu, caldareddu, caldarello, cargo muol, courouillade, courouillade, couthurier, drug, graciana, graciano tinto, grosse negrette, jerusano, karis, marastel, matarou, minostello, minustello, monastel, monestaou, morastel, morestel, mourastel, perpignan, perpignanou bois dur, plant de ledenon, tinta do padre antonio, tinta miuda, tintilla, uva cagnelata, xeres, xerez, zinzillosa, cendrón, parraleta, tanat gris, tintilla de Rota, tinta miúda y tinta do padre antónio.
El racimo tiene dos hombros cilíndricos cortos. Sus bayas son de tamaño pequeño y forma redonda. Tienen la pulpa dura e incolora y su piel es de un color negro intenso.
Es originaria de La Rioja y Navarra donde tradicionalmente forma y ha formado parte de los grandes ensamblajes de vinos de crianza, reservas y grandes reservas junto con el Mazuelo (De ahí su nombre al utilizrse para dar gracia a los vinos aportando color y frescura), aunque últimamente se apuesta por la elaboración de vinos de autor 100% Graciano, gozando estos de gran reputación y muchos seguidores. Estudios y análisis de ADN sugieren que la Monastrell (que anteriormente se pensaba que era un sinónimo español de la mourvédre francesa, nombre que viene del antiguo nombre de la población valenciana de Sagunto: Morvedre) es, de hecho, Graciano. La uva Monastrell, al contrario de la uva Graciano en Navarra y La Rioja, es una de las variedades de uva más cultivadas en el sur-este de España... ...un día de estos prepararemos un artículo y hablaremos de MONASTRELL VS GRACIANO (¿son lo mismo?)... ...pero eso ya es otra historia.
Los vinos que se hacen con ella son muy apreciados, por dotarle de un rojo intenso y acidez elevada.
Aporta a los vinos mayor longevidad. El vino que esta uva produce se caracteriza por su intenso color rojo, fuerte aroma y capacidad para envejecer bien.
Otros nombres con los que se nombra a la Graciano: bastardo nero, bois dur, bordelais, cagliunari, cagnonale, cagnovali nero, cagnulari, cagnulari bastardo, cagnulari sardo, cagnulatu, caldareddu, caldarello, cargo muol, courouillade, courouillade, couthurier, drug, graciana, graciano tinto, grosse negrette, jerusano, karis, marastel, matarou, minostello, minustello, monastel, monestaou, morastel, morestel, mourastel, perpignan, perpignanou bois dur, plant de ledenon, tinta do padre antonio, tinta miuda, tintilla, uva cagnelata, xeres, xerez, zinzillosa, cendrón, parraleta, tanat gris, tintilla de Rota, tinta miúda y tinta do padre antónio.
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La casual historia del vino
Es curioso, pero la verdad es que todos (o casi todos) los descubrimientos de la humanidad han sido fruto de casualidades más o menos fortuitas que en algunos casos hicieron las delicias de sus descubridores y en otros casos las desgracias.
De hecho, esta regla también se aplica al mundo del vino y no nos resulta difícil imaginar que el primer humano que probó el vino, seguramente, lo hizo porque le fermentó el mosto sin quererlo en el recipiente donde guardaba la uva (y tal vez por extrema necesidad). Sin duda alguna, esta fue la primera vez que el ser humano bebió vino y posiblemente, desconocedor de los efectos del alcohol, se dio el primer paso hacia el descubrimiento de la resaca.
Imaginémosnos también la cara de incredulidad que debió de poner el primer bodeguero en cuya bodega empezaron a estallar las botellas debido al gas a presión procedente de una segunda fermentación del mosto que se realizó en el interior de las botellas (que no se esperaba y que las condiciones climáticas y organolépticas de ese año permitieron)... Lo que seguramente empezó como una desgracia y la pérdida de una cosecha entera, continuo su evolución conociendo esos vinos como "Salta tapones" o "Vino del Diablo" y que ha llegado a nuestros días como una de las bebidas más famosas del mundo: El Champagne (y muchas otras como El Cava y otros vinos espumosos del mundo).
Cara de sorpresa se le debió de quedar a un terrateniente alemán cuando, por una cadena de infortunios, se retraso la vendimia de una finca, de la variedad de uva Riesling, y apareció la Botrytis (Un temido hongo que ataca a la uva). Creyendo que las uvas, pasificadas por la enfermedad, no valían nada se las entregó a los campesinos quienes las utilizaron para elaborar un vino que resultó delicioso... años después las variantes de este descubrimiento son los vinos de vendimia tardía, los Icewine, los Sauternes, los Tokaj, etc... que figuran entre los vinos dulces más caros y deliciosos del mundo.
No es difícil imaginar que la primera vez que un vino se guardó en una barrica de roble no fuese con la intención de darle una crianza, sino que seguramente, se hizo con la intención de transportarlo o de guardarlo... (En cada época se trabaja con la tecnología que se tiene: Tinajas de barro eran utilizadas muy anteriormente a los romanos, como olvidarnos de los pellejos elaborados con cuero, como nuestras ancestrales botas de vino elaboradas mayoritariamente con piel de cabra). Así pues, en su justo momento se utilizaron barricas de roble. Sorpresa del primer bodeguero que guardó el vino en toneles de roble o lo fermentaba en tinos de madera al ver como mes a mes su vino mejoraba en vez de estropearse o del mercader que tras una larga travesía descubría que el producto con el que comerciaba había evolucionado transformándose en algo completamente distinto.
El fruto de las casualidades (y porqué no decirlo: de las necesidades de cada época) nos ha hecho llegar hasta nuestros días el vino tal y como lo conocemos. Y es por eso por lo que entendemos como tradicional algo que en su día fue conocido como nuevo y seguramente mal visto por parte de los consumidores... no debemos de estancarnos en el pasado y debemos aprovecharnos de los medios de los que hoy disponemos y que seguramente dentro de muchos años, serán los métodos tradicionales mientras que hoy desconfiamos de ellos.
Sin lugar a dudas, no debemos perder nuestra capacidad para sorprendernos, lo que debemos perder es el miedo a los nuevos descubrimientos, métodos e incluso, en ocasiones, a romper con el pasado.
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Hablemos de la uva: Tempranillo
Tempranillo es una variedad de uva tinta cultivada extensamente para producir vinos tintos con cuerpo. Se considera autóctona de Rioja y de hecho es la principal variedad cultivada en dicha zona. Su nombre "Tempranillo" es diminutivo de temprano y hace referencia a que madura varias semanas antes que la mayor parte de variedades de uva tinta españolas. Hasta hace poco, se sospechaba que la tempranillo estaba emparentada con la uva pinot noir, pero los recientes estudios genéticos tienden a descartar esa posibilidad.
Tempranillo es una uva tinta con una piel gruesa y crece mejor en altitudes relativamente altas, pero puede también tolerar climas mucho más templados. Con relación a la producción de tempranillo en varios climas, el experto en vino Oz Clarke señala: ..."Para obtener elegancia y acidez de la tempranillo, necesitas un clima fresco. Pero para conseguir altos niveles de azúcar y las gruesas pieles que dan color intenso necesitas calor. En España estos dos opuestos se dan de la mejor manera en el clima contienental pero con altitud de Ribera del Duero"... La baja acidez asociada con el crecimiento a baja altitud se remedia mayormente mezclándola con uvas más ácidas, como la graciano en La Rioja. Es muy segura en el cuajado, muy sensible a plagas y enfermedades, y poco resistente a la sequía y a temperaturas altas. Los racimos tienen forma cilíndrica y son compactos. Las bayas son esféricas, de color negro púrpura con una pulpa incolora. La baya es de color muy oscuro y forma una esfera como un abalorio, y de ahí su nombre en catalán: Ull de Llebre ("ojo de liebre").
El cultivo español de Vitis vinifera, el antecesor común de la mayor parte de las vides que actualmente existen, comenzó bien pronto con el asentamiento fenicio en las provincias del sur de la Península. Más tarde, según el escritor romano Columela, se cultivaba la vid por toda España, aunque sólo hay unas pocas referencias dispersas al nombre "Tempranillo". Esto puede deberse a que en muchos lugares, como en la región de Valdepeñas, fue la principal variedad indígena y se asumía que era una uva diferente. Una referencia temprana a esta uva se encuentra en el Libro de Alexandre, (siglo XIII) refiriéndose a la región de Ribera del Duero, en la que menciona las uvas castellanas por su nombre: ... "Ally fallaría ommes las bonas cardeniellas e las otras mejores que son las tempraniellas"...
Hasta el siglo XVII, las vides de tipo tempranillo permanecieron limitadas a la España continental, donde eran más apropiadas al clima ligeramente más fresco de las provincias septentrionales. Aquí las regiones de La Rioja y Valdepeñas históricamente hicieron de la tempranillo su variedad más importante, y aún hoy es la uva principal de sus vinos más destacados. La uva fue llevada a América, posiblemente en semillas, con los colonizadores españoles del siglo XVII, donde ha mantenido ampliamente su identidad genética y aún se parece mucho a sus antepasados españoles. A pesar de su aparente fragilidad, la tempranillo viajó ampliamente durante el último siglo, después de mucho ensayo y error, se ha establecido en un soprprendente número de países por todo el mundo.
Un vino varietal tempranillo en un vaso, mostrando su típico color rubí intenso Tempranillo se usa en mezclas, siendo normalmente el 90% de la mezcla. Menos frecuentemente se embotella como vino varietal. Siendo de baja acidez y bajo también el contenido de azúcar, lo más normal es mezclarla con garnacha, mazuela, graciano, merlot y cabernet sauvignon. Al mezclar la uva con mazuela se logra un vino más brillante y ácido. En Australia, la tempranillo se mezcla con garnacha y syrah. En Portugal, donde se la conoce como tinta roriz, es una uva principal en la producción de algunos oportos.
Los vinos de tempranillo pueden consumirse jóvenes, pero los más caros se envejecen durante varios años en barrica de roble. Los vinos tienen color rojo rubí, con aromas de bayas, ciruelo, tabaco, vainilla, cuero y hierba. La uva tempranillo produce un mosto equilibrado en azúcar, color y acidez, aunque esta última a veces es escasa. Posee un paladar franco, interesante en vino joven y aterciopelado cuando envejece.
Al ser una uva tan extendida, es muy rica en sinónimos: Ull de Llebre (ojo de liebre), tempranilla, tempranillo rioja, tempranillo de La Rioja, tempranillo de Rioja, incluso tempranillo de Rioza, tempranillo de Perralta, aragón, aragonêz, aragones, aragonez Da Ferra, aragonez de Elvas, arauxa, arganda, arinto tinto, cencibel, cencibel chinchillana, cencibera, sensibel, chinchillaza, chinchillana, chinchillano, chinchilyano, cupani, escobera, garnacho foño, Grenache de Logrono (esto es, "garnacha de Logroño"), jacibera, jaciuera, jacivera, juan garcía, morisca, negra de mesa, negrall, olho de lebre, palomino negro, piñuela, valdepeñas, aldepenas, verdiell, vid de Aranda, tinta aragones, tinto aragonés, tinto aragon, tinto aragonez, tinta corriente, tinto fino, tinta do Inacio, tinto de Madrid, tinta madrid, tinto madrid, tinta montereiro, tinta monteira, tinta monteiro, tinto país o tinto del país, tinto de la Ribera, tinto ribiera, tinto riojano o tinto de Rioja, tinta roriz, tinta roriz da Penajola, tinta santiago, tinta de Santiago, tinta de toro, tinta serrana. Finalmente, hay que advertir, en materia de sinonimia, que muchas veces si refiere al vino, y otras a la uva. Entonces puede ser Tinto Fino (vino) o Tinta Fina (uva); por lo mismo, Tinto de Toro o Tinta de Toro... y unos cuantos más.
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Hablemos de la uva: Verdejo
Verdejo es una variedad de uva blanca de gran calidad, considerada por algunos como la mejor uva blanca cultivada en la Península Ibérica (Claro está que para gustos los colores), se caracteriza por su vid de porte horizontal y tronco vigoroso, su hoja pequeña y pentagonal, poco abierta en lira, envés glabro, nervios y con poca o ninguna densidad de pelos en el peciolo. Los racimos son de mediano-pequeño tamaño de pedúnculo muy corto, bayas pequeñas o medianas generalmente esféricas o elípticas cortas y de color amarillo. Sus pepitas, algo grandes, destacan cuando se observan al trasluz.
Podemos remontar el origen de esta uva al siglo XI puesto que la uva Verdejo habita desde hace siglos en la Denominación de Origen Rueda. Durante el reinado de Alfonso VI (Siglo XI) se repobló la cuenca del Duero con cántabros, vascones y mozárabes. Se cree que fueron estos últimos los que introdujeron esta variedad en la Península Ibérica desde el Norte de África tras un periodo de adaptación y pruebas en el Sur de la Península.
Principalmente, esta variedad, se trata sola, en vinos monovarietales sin añadir ninguna otra variedad, produciendo vinos muy aromáticos, con cuerpo, glicéricos y suaves, con buena acidez y una amargura muy característica. Tradicionalmente se utilizaba como la base de los vinos de solera con larga crianza en barrica de roble.
Esta uva se cultiva sobre todo en la zona de Valladolid, donde es considerada como la variedad principal de la Denominación de Origen Rueda (una de las pocas Denominaciones de Origen especializadas en la elavoración de vinos blancos), en Segovia y en parte de Ávila. Se puede tambien encontrar en Cigales, Toro. Además de en Castilla y León, la encontramos también en las Islas Canarias, en zonas de Portugal y Australia
Verdejo es también conocido con otros nombres como por ejemplo: Botón de Gallo Blanco, Gouveio, Verdeja, Verdeja Blanca, Verdejo Blanco, Verdelho o Verdello. Se la considera originaria de Rueda, implantada allí por los mozárabes.
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Cosas que deberíamos saber a la hora de comprar vino.
Seguramente, muchos de nosotros, nos perdemos entre la enorme oferta existente en cualquier establecimiento que comercialice vino, sea especializado o no. Es difícil elegir una marca y este artículo tiene la intención de ofrecer una serie de consejos básicos que hagan de la búsqueda, compra, de un vino una tarea fácil, segura y divertida. Por eso es bueno confiar en profesionales, aunque cuando no hay otra opción…
Teniendo en cuenta que ya sabemos distinguir entre vinos blancos, rosados, tintos, espumosos, dulces y generosos, entre otros, para empezar, y desoyendo voces más instruidas, nos atrevemos a clasificar los vinos en dos grupos: jóvenes y con crianza.
Los vinos tintos jóvenes son aquellos que se embotellan tras la vinificación. No tienen crianza alguna
en barricas o tinos de roble. Son vinos muy afrutados y colores vivos. Aquí encontramos los tintos de maceración carbónica, elaborados con el racimo completo y los granos intactos que dan como resultado vinos aromáticos, de peculiar textura en boca, por el carbónico residual, frescos, sabrosos, ideales para el “poteo” y para acompañar cualquier alimento y cualquier momento del día. Estos vinos jovenes deben consumirse, salvo excepciones, durante el año de salida al mercado.
Los vinos con crianza, tintos, blancos o rosados, son aquellos que tras la vinificación pasan una temporada, se crían, en barrica, generalmente de roble, y posteriormente reposan tras el embotellado, crianza en botella, antes de la salida al mercado.En este grupo situamos a los vinos crianzas, reservas y grandes reservas. Y últimamente a los robles o semicrianzas. Estos vinos aportarán otra serie de notas y necesitarán de alimentos para entenderlos en plenitud.
Cada denominación sigue unas pautas marcadas por el consejo regulador de turno. Si nos fijamos en Navarra, según el reglamento:
- "Crianza": los vinos tintos con un periodo mínimo de envejecimiento de 24 meses, de los que al menos 9 habrán permanecido en barricas de roble de capacidad máxima de 330 litros. Los vinos blancos con un periodo mínimo de envejecimiento de 18 meses de los que al menos 6 habrán permanecido en barricas de madera de roble de la misma capacidad máxima.
- "Reserva": los vinos tintos con un periodo mínimo de envejecimiento de 36 meses, de los que al menos 12 habrán permanecido en barricas de roble de capacidad máxima de 330 litros. Los vinos blancos y rosados con un periodo mínimo de envejecimiento de 24 meses, de los que al menos 6 habrán permanecido en barricas de madera de roble de la misma capacidad máxima.
- "Gran Reserva": los vinos tintos con un periodo mínimo de envejecimiento de 60 meses, de los que al menos 18 habrán permanecido en barricas de roble de capacidad máxima de 330 litros. Los vinos blancos con un periodo mínimo de envejecimiento de 48 meses de los que al menos 6 habrán permanecido en barricas de madera de roble de la misma capacidad máxima.
- "Vinos rosados y blancos fermentados en barrica": los vinos rosados y blancos donde la fermentación se realiza en barricas de roble de capacidad máxima de 500 litros.
- "Vino Tinto Roble": aquellos vinos que hayan permanecido en barrica de roble de capacidad máxima de 330 litros durante un periodo superior a 90 días.
Podemos incluir otro tipo de vinos y que a muchos confunden. Son los, feamente llamados, genéricos o, también, cosechas. Vinos donde el elaborador no se ha ajustado, por decirlo de alguna manera, al reglamento vigente y ha criado el vino el tiempo que le ha parecido oportuno. Aparece sólo la añada de procedencia y no se especifica, a veces si, el tiempo de permanencia en barrica. Nos parece una tendencia positiva y cada vez más extendida puesto que permite al productor amoldar la elaboración del vino al tipo de producto que desea sacar al mercado.
Así pues, leyendo la información de la etiqueta y de la contra etiqueta obtendremos datos que nos orientarán en la compra. Sin entrar en más detalles.
Los robles y semicrianzas, son vinos muy interesantes pues podremos disfrutar de todas las sensaciones de un vino joven, de los matices aportados por su leve estancia en barrica y por lo atractivo de sus precios. Sobre cuando debemos consumir un vino se podrían escribir libros. En general, un buen vino, de una extraordinaria bodega que conocemos como elabora nos garantiza, y no al cien por cien, que nuestra compra podrá envejecer en buenas condiciones. A esto hay que añadir los factores para una óptima conservación: luz, temperatura, vibración, ausencia de olores extraños y humedad. Los vinos nacen, crecen, se desarrollan y mueren. Cada botella, cada referencia, cada vino tiene su ciclo vital. La prueba, la cata, el consumo en diferentes momentos será la única manera de averiguar, mediante la experiencia, cual fue ese ciclo y si ha terminado o no.
Suponiendo, que no es fácil, que todo lo anterior se cumple, podriamos decir que:
Los vinos tintos jóvenes se pueden consumir durante los dos años siguientes a su cosecha. Como ejemplo actual un tinto 2009 puede consumirse durante el 2010 y el 2011.
Un blanco lo mismo, su cambio de tonalidad del amarillo verdoso a los dorados le delatará. Como anécdota, a los albariños todo el mundo tiene tendencia a consumirlos durante el año, y pocos han comprobado la maravilla de un blanco gallego con más de 5 o 10 años.
Y un rosado del 2009, en cambio, sería mejor hacerlo durante el 2010. Colores rosados como la frambuesa se convierten en rosas como la piel de la cebolla, aunque a veces hay bodegas que gustan de estos colores en la juventud. Como siempre habrá que probarlo. La acidez, la perdida de frescura marcará su decadencia.
Importante, no nos referimos a fechas de caducidad, sino a fechas orientativas en las que un vino mostrará todas sus virtudes. Un vino se puede consumir sin ningún problema para la salud aunque sea “viejo”. Simplemente lo rechazaremos por que su disfrute es inexistente.
Un crianza del 2006, en cualquier tipo de vino, no debería dar síntomas de flaqueza en los próximos cuatro o cinco años, hacia el 2015. Por el contrario, tendría que presentar una evolución positiva ofreciendo matices de madurez. Otra cosa es que cada vez elaboren los vinos más “domados” y eso reduzca su capacidad de envejecimiento, aunque no tendría por que importar.
Los reservas, que son dignos de llamarse así, pueden ofrecernos todo un sinfonía aromática pasados entre 10 y 15 años. Pero de estos, desgraciadamente, nos llegan honrosas excepciones en un mercado donde el consumidor ya no entiende sus matices y donde las prisas invaden hasta el placer del vino.
Y que decir de los grandes reservas cuyos mejores representantes pueden sobrepasar los treinta años, y nos quedamos cortos.
El precio es un punto de referencia importante a la hora de elegir un buen vino y no debemos olvidar, como en todo, que hay precios que incluyen la marca, su exclusividad, cierto snobismo, la historia de la bodega, su prestigio internacional, la presencia en los medios, etc.etc. No hace falta gastarse mucho dinero para beber buen vino pero, importante, a precios muy bajos es más que probable beber vino de escasa calidad. Debemos orientarnos con el criterio de profesionales, de buenos aficionados, de amigos de confianza que conozcan el mundo del vino y evitar que nos den gato por liebre... ...aunque nunca está de más e ir a la aventura siempre y cuando, claro está, fijándonos en lo que pone en la etiqueta y no solo en lo "bonita" que esta sea. Desconfiaremos de precios muy bajos pues todo sabemos lo que cuesta elaborar una botella de vino, más o menos. Esos reservas de 1.50€ nos tienen que poner en alerta, lo mismo que si vemos en una carnicería el solomillo a un precio ridículo. No siempre se cumple, en sensaciones de placer, que el vino más caro sea mejor pero si que lleva acompañado un mayor control de la calidad. Desde la selección de la uva en el viñedo, una elaboración más higiénica, uso de maderas de roble y no sucedáneos, corchos selectos, excepcionales medidas de conservación, almacenamiento y transporte y una cuidada comercialización.
Para ir terminando, es recomendable entrenar los sentidos probando vinos de cualquier parte del mundo. Lógicamente cada uno tenemos nuestro gusto pero no debemos cerrar las puertas a variedades desconocidas, a comarcas vecinas, a bodegas pequeñas, a países lejanos y a cualquier circunstancia que nos enriquezca personalmente y como aficionados al vino.
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DIONISO, dios del vino.
Los borrachos o El triunfo de Baco. Museo del Prado. Madrid.
Dioniso es conocido como el dios griego del vino, no obstante, ha tenido muchos nombres en diferentes culturas, como "Baco" en la cultura romana, e incluso hay historiadores que creen que ciertos ritos cristianos (como el de hacer beber vino representando la Sangre de Cristo) tienen su origen en las ceremonias dionisiacas.
LOS ORÍGENES DE DIONISO
Su madre fue una mujer mortal, llamada Sémele, hija del rey Cadmo de Tebas, y su padre Zeus, el rey de los dioses. La esposa de Zeus, Hera, una diosa celosa y vanidosa, descubrió la aventura de su marido cuando Sémele estaba encinta. Con el aspecto de una anciana (en otras versiones de una nodriza), Hera se ganó la amistad de Sémele, quien le confió que Zeus era el auténtico padre del hijo que llevaba en el vientre. Hera fingió no creerlo, y sembró las semillas de la duda en la mente de Sémele, quien, curiosa, pidió a Zeus que se revelara en toda su gloria como prueba de su divinidad. Aunque Zeus le rogó que no le pidiese eso, ella insistió y él terminó accediendo. Entonces Zeus se presentó ante ella con sus truenos, relámpagos y rayos, y Sémele pereció carbonizada. Zeus logró rescatar al fetal Dioniso plantándolo en su muslo. Unos meses después, Dioniso nació en el monte Pramnos de la isla Icaria, a donde Zeus fue para liberarlo ya crecido de su muslo. En esta versión, Dioniso tuvo dos «madres» (Sémele y Zeus) antes de nacer, de donde procede el epíteto dimetor (‘de dos madres'), relacionado con su doble nacimiento.
En otra versión de la misma historia, Dioniso era el hijo de Zeus y Perséfone, la reina del Inframundo. Una celosa Hera intentó de nuevo matar al niño, enviando esta vez a los Titanes a descuartizarlo tras engañarlo con juguetes. Zeus hizo huir a los Titanes con sus rayos, pero éstos ya se habían comido todo salvo el corazón, que fue salvado, según las fuentes, por Atenea, Rea o Deméter. Zeus usó el corazón para recrearlo en el vientre de Sémele, de donde de nuevo fue ‘el nacido dos veces'. Otras versiones afirman que Zeus dio a comer el corazón a Sémele para preñarla.
La leyenda cuenta que Zeus tomó al infante Dioniso y lo puso a cargo de Hermes. Una versión de la historia es que éste dio el niño al rey Atamante y su esposa Ino, tía de Dioniso. Hermes pidió a la pareja que criase al bebé como una niña, para esconderlo de la ira de Hera. Otra versión es que Dioniso fue puesto bajo la tutela de las ninfas de la lluvia de Nisa , que le criaron en su infancia y niñez, y que por sus cuidados fueron recompensadas por Zeus con el ascenso entre las estrellas como las Híades. Otra versión es que Zeus lo dio a Rea, o a Perséfone para que lo criase en el Inframundo, lejos de Hera. Alternativamente, fue criado por Maro.
Cuando Dioniso creció, descubrió la cultura del vino y la forma de extraer su precioso jugo, pero Hera hizo que se volviese loco y le empujó a vagar por diversas partes de la tierra. En Frigia la diosa Cibeles, más conocida por los griegos como Rea, le curó y le enseñó sus ritos religiosos, y así emprendió su recorrido por Asia enseñando a la gente el cultivo del vino. La parte más famosa de sus viajes es su expedición a la India, que se dice duró varios años. Volvió triunfante y emprendió la introducción de su culto en Grecia, pero se le opusieron algunos príncipes que temían los desórdenes y la locura que éste acarreaba.
Como hombre joven, Dioniso era excepcionalmente atractivo. Una vez, disfrazado como un mortal sentado junto a la orilla del mar, fue visto por unos pocos marineros, que creyeron que era un príncipe. Intentaron secuestrarle y llevarle lejos para venderlo como esclavo o pedir un rescate. Probaron a atarle con cuerdas, pero ninguna podía sujetarlo. Dioniso se convirtió en un fiero león y soltó un oso a bordo, matando a todos los que entraron en contacto con él. Los que saltaron por la borda fueron transformados compasivamente en delfines. El único superviviente fue Acetes , el timonel, que reconoció al dios e intentó detener a sus marineros desde el principio. En una historia parecida, Dioniso deseaba navegar desde Icaria hasta Naxos, así que alquiló un barco pirata tirrenio. Pero cuando el dios estuvo a bordo, no navegaron hacia Naxos sino hasta Asia, con la intención de venderlo como esclavo. Por esto Dioniso transformó el mástil y los remos en serpientes, y llenó la nave de hiedra y del sonido de flautas, de forma que los marineros enloquecieron y saltaron al mar, donde fueron transformados en delfines.
EL MITO DEL REY MIDAS
Una vez Dioniso halló que su antiguo profesor y padre adoptivo, Sileno , había desaparecido. El anciano había estado bebiendo, se había marchado ebrio y se encontró con algunos campesinos, que lo llevaron ante el rey, Midas (alternativamente, Sileno se metió en la rosaleda del rey). Midas le reconoció y le trató hospitalariamente, entreteniéndole durante diez días y noches educadamente, mientras Sileno divertía al rey y sus amigos con historias y canciones. Al undécimo día Midas llevó a Sileno de vuelta con Dioniso. Éste ofreció a Midas que eligiera la recompensa que deseara. Midas pidió que todo lo que tocase se transformara en oro. Dioniso accedió, aunque lamentó que no hubiese hecho una elección mejor. Midas se regocijó en su nuevo poder, que se apresuró en poner a prueba, tocando y convirtiendo en oro una rama de roble y una piedra. Deleitado, tan pronto como llegó a casa ordenó a los sirvientes que dispusieran un festín en la mesa. Entonces halló que su pan, su carne, su hija y su vino se convertían en oro. Enfadado, Midas se esforzó en desprenderse de su poder (el toque de Midas ), pues odiaba el don que había codiciado. Rezó a Dioniso, rogando ser librado de su hambre. Dioniso le oyó y consintió, diciendo a Midas que se bañase en el río Pactolo . Midas así lo hizo, y cuando tocó las aguas el poder pasó a éstas, y las arenas del río se convirtieron en oro. Esto era un mito etiológico que explicaba por qué las arenas del río Pactolo eran ricas en oro.
LAS BACANTES
(De un cuento escrito por Eurípides)
Dioniso vuelve a su lugar de nacimiento, Tebas, gobernado por su primo, Penteo. Dioniso quería vengarse de las mujeres de Tebas, sus tías Ágave, Ino y Autónoe y su primo Penteo, por negar su divinidad y por tanto no adorarle. Penteo fue vuelto loco lentamente por el convincente Dioniso, y atraído a los bosques del monte Citerón para ver a las Ménades, las adoradoras de Dioniso que a menudo experimentaban el éxtasis divino. Cuando las mujeres vieron a Penteo, lo descuartizaron como habían hecho antes en la obra con una manada de ganado. Brutalmente, su cabeza fue cortada por su madre Ágave cuando suplicaba por su vida.
EL REY LICURGO
Cuando el rey Licurgo de Tracia oyó que Dioniso estaba en su reino, envió a prisión a todas sus seguidoras. El dios huyó, refugiándose con Tetis y envió una sequía que hizo que la gente se sublevara. Entonces volvió loco a Licurgo, y éste descuartizó a su propio hijo con un hacha, creyendo que era un brote de hiedra, planta consagrada a Dioniso. Un oráculo afirmó entonces que la tierra permanecería seca y baldía mientras Licurgo siguiera vivo, así que su pueblo lo mató y descuartizó. Con Licurgo muerto, Dioniso levantó la maldición.
DIONISO Y SU DESCENSO AL HADES
Una historia más conocida es la de su descenso al Hades para rescatar a su madre Sémele, a la que ubicó entre las estrellas. Dioniso hizo el descenso desde un pozo del que se decía que no tenía fondo, ubicado en la costa de la Argólide , cerca del yacimiento prehistórico de Lerna . Fue guiado por Prosimno o Polimno, quien pidió como recompensa ser su amante. Prosimno murió antes de que Dioniso pudiese acceder a esta petición, así que satisfacer a su fantasma, Dioniso fabricó un falo con una rama de olivo y lo clavó en la tumba de Prosimno. Esta historia se narra completa solo en fuentes cristianas (cuya intención era desacreditar la mitología pagana y, por ello, pueden no ser de confianza). Parece haber servido como explicación de los objetos secretos que eran revelados en los misterios dionisíacos.
ÁMPELO
Ámpelo era un sátiro que murió en un accidente al montar un toro enloquecido por la picadura del tábano de Ate. Las Moiras concedieron a Ámpelo una segunda vida como parra, de la que Dioniso prensó el primer vino.
OTROS MITOS MENORES
Cuando Hefesto apresó a Hera en un trono de oro mágico, Dioniso lo emborrachó y lo llevó de vuelta al Olimpo , donde finalmente accedió a liberar a Hera.
Cuando Hestia, diosa del hogar, decidió dejar el Consejo de los Doce y atender el fuego de las casas de las familias, Zeus eligió a Dioniso para ocupar su lugar en el Olimpo como dios inmortal del vino, el jolgorio y las fiestas.
Cuando Teseo abandonó a Ariadna durmiendo en Naxos , Dioniso la encontró y se casó con ella. Tuvieron un hijo llamado Enopión , que se suicidó o murió a manos de Perseo . En algunas versiones, su corona era puesta en el cielo como la constelación Corona, en otras Dioniso descendía al Hades para devolverla a los dioses del Olimpo.
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Cella Vinarium
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