¿Viene usted a San Fermín este año 2014?, pues lamentablemente, en muchos locales hosteleros tienen las fiestas como la limpieza anual de bodega y despensa dando productos mediocres a precios desorbitados... (y hablo de algunos restaurantes de alto "estanding").
Si que va a encontrar usted muchos sitios en los que aprovechan las fiestas para mostrar a los turistas las delicias de los vinos y la gastronomía de Navarra para que vuelvan a sus lugares de origen cantando las delicias de este nuestra comunidad. Pero también encontrarán esos locales que como le vean "pinta de guiri" le van a tratar de colar churros por espárragos y vinagres por vinos.
Así pues le damos unos consejillos en cuanto al vino de Navarra:
1.- El Rosado de Sangrado, uno de los vinos más típicos de Navarra, si es joven: SIEMPRE DEL AÑO, es decir, estas fiestas siempre rosado del 2013, no acepten añadas anteriores (a no ser que sea un rosado sobre lías o con crianza en barrica pero que existen muy pocos).
2.- El Rosado Navarro en Navarra es uno de los vinos más económicos que existen en esta comunidad, es el paraiso para los que somos fanáticos de este tipo de vinos ya que encontramos deliciosos vinos a muy buen precio. En las tiendas rondan entre los 2 euros los más económicos y los 7 euros, salvo excepciones que se cuentan con los dedos de la mano... ojito con las tarifas.
3.- A no ser que esté en un sitio muy especial, con un sumiller muy especial (cuidado que podría ser un piratón), los crianzas no deberían de pasar más de 5 años desde la fecha actual. Los hay que aguantan mucho más, pero rara vez se ven estos vinos por la hostelería en Pamplona y menos en San Fermín.
4.- Vinos jóvenes sin barrica, como mucho de 2 años anteriores, 2011 es justito, 2012 y 2013 estarán bien, sobre todo conociendo la gama de precios por la que se mueve la mayoría de la hostelería en Pamplona que no da para corchos y botellas que conserven el vino en perfecto estado durante mucho tiempo.
5.- Blancos jóvenes del 2012 tal vez estén mejor que los del 2013 que ha sido una cosecha complicada, pero con cuidado, sin miedo con los Chardonnay y los Viura que aguantan el paso del tiempo e incluso crecen si han estado bien conservados. Para los criados sobre lías o en barricas podemos beber sin problemas hasta vinos con más de 4 años (si la conservación ha sido adecuada).
6.- Vinos dulces, el tradicional Moscatel de Grano Menudo aguanta bien el paso del tiempo, no teman este tipo de vinos con dos o tres años de edad, pero no más (con excepciones).
Sin más, aprovechen su visita a Pamplona para conocer la fabulosa gastronomía que tenemos en Navarra y les recomendamos que no dejen de probar los rosados, los espárragos y cualquier producto de la Huerta Navarra... y si dan con un local hostelero orgulloso de presentar su tierra a los visitantes: Repitan y déjense guiar por sus recomendaciones aunque vayan en contra de estas especificaciones, será un viaje fabuloso.
Mostrando entradas con la etiqueta vino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vino. Mostrar todas las entradas
Udina, el blanco seco.
Un blanco que nos sorprendío gratamente, ya disponible en Vinoteca Cella Vinarium, hacía tiempo que nos disfrutábamos de algo tan diferente.

De color amarillo brillante dorado. Entrada potente y madura donde destaca la complejidad obtenida por la fusión de las tres variedades.Sorprendente vino blanco muy diferente a lo que nos tienen acostumbrados por estos lares.
Fruta fresca y hierba aromática del Xarel.lo, flor blanca y frutos secos (avellana sin tostar) de la garnacha blanca y cítricos con una ligera nota mineral de Chenin Blanc.
Su evolución en la copa pasa por diferentes estadios en los que las características del vinos son frescas y se van fundiendo dejando un conjunto más maduro formado por hierba del bosque, fruta seca y mineralidad.
En boca es un vino blanco muy potente, graso y estructurado gracias al contacto con las lías . Hay un buen equilibrio entre la acidez del Chenin Blanc y la gran estructura de la Garnacha Blanca.
Larga persistencia en boca donde evoluciona desde la fruta fresca quedando la mineralidad y notas de miel en el recuerdo. Vino de larga evolución en copa.Vino ideal para acompañar pescados y mariscos, en especial cocinados con salsas.
Ya disponible en nuestras instalaciones en Mutilva Baja, a 5 minutos del centro de Pamplona: http://cellavinarium.com/dondeestacellavinarium.htm
Publicado por
Cella Vinarium
Etiquetas:
blanco,
Chenin Blanc,
D.O. Cataluña,
Garnacha Blanca,
vino,
Xarel·lo
Cerrogallina Bobal 2010.
Parece ser que en el “top” de la fama mundial, en cuanto a vinos se refiere, solo encontramos variedades de uvas “francesas”. No es de extrañar, durante muchos años han sido los franceses, con sus variedades de uva, los que han repartido vino por todo el mundo y ahora no debería sorprendernos que la gente cante las bondades de dichas variedades.
Pero no es excusa, aunque adoremos dichas variedades (como es mi caso), para no atrevernos a disfrutar de todos esos pequeños proyectos que buscan mostrar al mundo de lo que es capaz de hacer una pequeña región vinícola con una uva autóctona que poca gente conoce… o si, pero tu te lo pierdes.Cerrogallina, detalle de la cápsula.
Cerrogallina es un vino elaborado con uva bobal, en la región de Utiel-Requena(Valencia), pequeño productor que a base de exprimir las cepas con pequeñas producciones, cuidar el viejo viñedo y utilizar las mejores barricas, es capaz de ofrecernos un vino que como poco… nos bobalizará.chop, chop, chop… la bobal cae en la copa.
Su precioso color nos enamora nada más caer en la copa y nos encanta todas sus tonalidades conforme lo movemos por la copa obligándolo a airearse para que poco a poco nos ofrezca todos sus aromas. Vivo y profundo color rojo que conforme se mueve sobre el cristal de la copa cambia a tonalidades granatosas… infinidad de matices.Las tonalidades de Cerrogallina al moverlo en la copa.
Aromaticamente es muy complejo, nos asaltan infinidad de recuerdos conforme acercamos la nariz a la boca de la copa. La fruta inunda toda la nariz (muchos frutos rojos y negros, mermeladas…) junto a unos perfectamente integrados tostados, café, especias… muchas especias… ligero apunte balsámico.Cerrogallina a la espera de ser bebido.
Al beberlo nos encontramos con una explosión de fruta en boca para rápidamente notar como los tostados inundan el paladar dejando un untuoso recuerdo que dura largo rato, fresco y potente, con mucho cuerpo, muy vivo, equilibrado y aromático… simplemente delicioso. Cerrogallina, un vino para repetir.
En definitiva: Nos bobalizamos por completo, nos declaramos “fans” de este vino que demuestra como con un buen trabajo y el respeto a la viña, se puede ofrecer un buen vino diferente… muchas variedades nos esperan… y de la Bobal queremos seguir sabiendo.Cerrogallina… en calma en la copa.
Y por supuesto disponible en Vinoteca Cella Vinarium.
Publicado por
Cella Vinarium
Formíga de Vellut, disfrutando del Priorato.
Según el dicho popular, hay tres cosas que unen a los vinos del Priorato: Primero; son buenos, Segundo; son potentes y tercero; son caros…
Pero como siempre, hay excepciones a toda “regla” y afortunadamente cada vez más… sobre todo en lo referente a “caros”… y en nuestra humilde opinión Formíga de Vellut es uno de esos vinos.
Se trata de un vino acogido a la D.O.Ca. Priorato elaborado por Bodegas Domini de la Cartoixa. Pequeña bodega dedicada a hacer buenos vinos en el Priorato… entre ellos este que nos ocupa.
Elaborado con las variedades de uva Garnacha, Cariñena y Syrah, criado durante 8 meses en barricas de roble francés el resultado es un vino de brillante color rojo profundo de tonalidades purpúreas en cuanto el vino pierde profundidad y se acerca al borde de la copa.
De intensos aromas, frutas negras y rojas maduras, sutiles toques balsámicos junto a especias y tostados… muy cuidado y elegante… agradece que lo agitemos en la copa para que poco a poco nos ofrezca todos los olores que guarda en sus entrañas… pese a tener un grado alcohólico bastante alto (14,5º) no creáis que el alcohol os va a aparecer en la nariz.
En boca resulta untuoso, sedoso y aterciopelado, de agradable y suave paso por boca pero a la vez sabroso mientras se expande por todo el paladar, deliciosa acidez al final a la vez que aparece un ligero toque mineral. Equilibrado.
En definitiva, Formíga de Vellut es un excelente vino del Priorato, procedente de una pequeña bodega, un vino para descubrir y disfrutar de los vinos de dicha región sin vaciarnos demasiado el bolsillo.
Un vino que se puede comprar en Vinoteca Cella Vinarium.
Publicado por
Cella Vinarium
Viña Perguita 2012... Vuelve el rosa al rosado.
No es la moda. La moda es hacerlos de color rojo, rojo con brillos rosados, pero rojos al fin y al cabo. Para poder poner en las notas de cata cosas como color frambuesa, color fresa, color ciriuela, granatoso… que no es el caso de este vino. En este vino tenemos que decir que el color es rosa… pero queda poco glamuroso. Así que diremos que es un rojo pálido brillante que es más chachi.
Cuando miramos la botella desconfiamos porque no estamos acostumbrados a ver el rosa tan obvio en el rosado (que contrariedad, ¿no?) y este Viña Perguita Rosado 2012, elaborado 100% con uva Garnacha por Bodegas Fernández de Arcaya (en Navarra) es todo lo rosa que un rosado puede llegar a ser.
Pero no penséis que por ser menos rojo y más rosa pierde en aromas, la fruta es omnipresente en cuanto hundimos la nariz en la copa, matices golosos de chucherías se asoman conforme movemos el vino dentro del vidrio… su frescura se percibe desde que aspiramos los olores que emanan de la copa.
Lo que más destaca al beberlo es su frescura, su fruta nos inunda todo el paladar, su marcada acidez, que se nota en boca pero no en el estómago, y pequeños y sutiles detalles golosos, acaban redondeandose con delicioso final amargo que nos deja un largo postgusto y muchas ganas de beber otro sorbo.
Un vino juguetón, sin complicaciones pero sin ser demasiado sencillo, tiene su carácter, destaca entre los suyos… un vino ideal para acompañar verduras cocidas, legumbres en guisos de cuchara… me tomaba unas patatas a la riojana… un taco de salmón a la plancha… pero no duraría en llevármelo a una buena parrillada al aire libre… vino que invita al trago largo, a refrescarse al sol en un día de calor… delicioso.
No dejéis de disfrutar de este vino y descubrir el vino rosado (o si ya os gusta el rosado, este en concreto) que se puede adquirir en Vinoteca Cella Vinarium.
Publicado por
Cella Vinarium
Etiquetas:
Fernández de Arcaya,
garnacha,
navarra,
rosado,
vino,
Vinos Rosados Navarros,
Viña Perguita
La cata de vino blanco más cara de Pamplona fue gratis.
Así es, Vinoteca Cella Vinarium sorteó entre sus clientes las 12 plazas para acudir a esta fabulosa cata en la que se cataron 5 vinos blancos franceses del norte de Borgoña.
En un rinconcito de la Vinoteca, en la zona de vinos internacionales preparamos 12 sitios con 5 copas cada uno... y sin escupideras... de hecho, nadie las hechó de menos y no sobró ni una gota de vino.
A muchos de los que ganaron la plaza, les sorprendió que decantásemos los vinos blancos, pero era algo fundamental, estos vinos necesitaban mimos tras la larga permanencia en botella, el más joven era del 2005.
Se eligio un tipo de decantador (o aireador si lo preferimos) para cada vino y el orden que se eligió para tomarlos no fue por edad sino por permanencia en barrica de roble... el orden no resultaba demasiado vinculante... eran todos Chardonnay "del mismo pueblo".
Pedimos a todos los asistentes que olvidasen todo lo que sabian de vino blanco puesto que en Francia no los elaboran con la misma filosofía con la que los elaboramos aquí.
Los vinos que catamos fueron: Chassagne-Montrachet 1er Cru Les Chaumess 2001 de Henri Boillot, Meursault 1er Cru Les Cras 2003 de Henri Boillot, Meursault Les Narvaux 2005 de Nicolas Potel, Puligny-Montrachet 1er Cru Les Perrières 2003 de Henri Boillot y Puligny-Montrachet Folatières 2005 de Louis Jadot.
Lo que más sorprendió a los asistentes fue la diferencia de filosofía entre la elaboración de estos vinos y a los que generalmente estamos acostumbrados... pero sobre todo, el hecho de beber un vino blanco con más de 7 años de edad... ¡Y que les gustase!.
En un rinconcito de la Vinoteca, en la zona de vinos internacionales preparamos 12 sitios con 5 copas cada uno... y sin escupideras... de hecho, nadie las hechó de menos y no sobró ni una gota de vino.
A muchos de los que ganaron la plaza, les sorprendió que decantásemos los vinos blancos, pero era algo fundamental, estos vinos necesitaban mimos tras la larga permanencia en botella, el más joven era del 2005.
Se eligio un tipo de decantador (o aireador si lo preferimos) para cada vino y el orden que se eligió para tomarlos no fue por edad sino por permanencia en barrica de roble... el orden no resultaba demasiado vinculante... eran todos Chardonnay "del mismo pueblo".
Los vinos se enfriaban ligeramente con hielo antes de servirlos... unos 5 o 10 minutos cada uno y se decantaban durante 20 minutos antes de servirlos para que se terminasen de abrir en la copa.
Pedimos a todos los asistentes que olvidasen todo lo que sabian de vino blanco puesto que en Francia no los elaboran con la misma filosofía con la que los elaboramos aquí.
Los vinos que catamos fueron: Chassagne-Montrachet 1er Cru Les Chaumess 2001 de Henri Boillot, Meursault 1er Cru Les Cras 2003 de Henri Boillot, Meursault Les Narvaux 2005 de Nicolas Potel, Puligny-Montrachet 1er Cru Les Perrières 2003 de Henri Boillot y Puligny-Montrachet Folatières 2005 de Louis Jadot.
Lo que más sorprendió a los asistentes fue la diferencia de filosofía entre la elaboración de estos vinos y a los que generalmente estamos acostumbrados... pero sobre todo, el hecho de beber un vino blanco con más de 7 años de edad... ¡Y que les gustase!.
¡Ahora prepararemos la de tinto!...
Publicado por
Cella Vinarium
Etiquetas:
Actividades,
blanco,
Borgoña,
Bourgogne,
cata,
Cella Vinarium,
Chardonnay,
Enoteca,
mutilva,
navarra,
pamplona,
Tienda de vino,
vino,
vinoteca
LoessTinto Ribera del Duero: Bonita botella, delicioso vino.
La primera impresión fue buena, la botella es bonita, pero solemos
desconfiar de los etiquetados “demasiado” preciosos, aún así nos decidimos a
probar este vino (y muchos otros que ni fu ni fa) y mientras se acababa
la botella llegamos a la conclusión de que no solo era una cara bonita…
además de que debíamos venderlo en Vinoteca Cella Vinarium.
Loess se trata de un ambicioso proyecto que nace de la compra de particulares viñedos para luego exprimir todo el carácter que es capaz de dar la tierra y embotellarlo… en una bonita botella.
Muchos de estos pequeños proyectos salpican la geografía española, pequeñas bodegas que elaboran grandes vinos buscando “al detalle” el carácter de la tierra y de variedades autóctonas. Nuevos vinos incompatibles con el típico modelo de venta de supermercado, pequeñas producciones que llaman al consumidor a ser infiel al vino y descubrir con cada botella nuevos aromas y sabores.
Loess Tinto, elaborado con uva Tempranillo, es un vino de profundo color rojo oscuro, negro en las partes más profundas y de un brillante rojo turquesa en donde el vino roza la copa… los 12 meses de crianza en barricas de roble francés y su posterior guarda en botella no han anaranjado en absoluto el vino que promete un intenso sabor a fruta.
Cuando hundimos la nariz en la copa, lo primero que percibimos, es su gran complejidad, varios matices inundan nuestras fosas nasales entre los que destacan las frutas negras en perfecta armonía con los sutiles toques ahumados de roble francés que no ha hecho nada más que domar levemente el vino… un vino para estar largo rato oliéndolo mientras desvelamos los entresijos que en este vino nos aguardan.
Al beberlo es cuando el vino nos demuestra todo su potencial, fresco, profundo y largo, muy sabroso, un vino potente pero fresco a su vez. Muy equilibrado, su sutil acidez lo hace muy fácil de beber pese a su intenso sabor (no es para nada un vino ácido)… muy largo, su sabor permanece en la boca tiempo después de ser bebido pegado al paladar e invitándonos a tomar un sorbo tras otro.
La verdad, es que personalmente, este vino me lo bebería solamente acompañado de un buen queso curado y unas tajadas de salchichón, no obstante frente a un estofado de ternera o un buen asado sería una escolta perfecta.
Es muy posible que todo aquel que busque un Tempranillo con carácter de la Ribera del Duero, encuentren dentro de esta bonita botella, uno de sus vinos favoritos… Disponible en Vinoteca Cella Vinarium.
Loess se trata de un ambicioso proyecto que nace de la compra de particulares viñedos para luego exprimir todo el carácter que es capaz de dar la tierra y embotellarlo… en una bonita botella.
Muchos de estos pequeños proyectos salpican la geografía española, pequeñas bodegas que elaboran grandes vinos buscando “al detalle” el carácter de la tierra y de variedades autóctonas. Nuevos vinos incompatibles con el típico modelo de venta de supermercado, pequeñas producciones que llaman al consumidor a ser infiel al vino y descubrir con cada botella nuevos aromas y sabores.
Loess Tinto, elaborado con uva Tempranillo, es un vino de profundo color rojo oscuro, negro en las partes más profundas y de un brillante rojo turquesa en donde el vino roza la copa… los 12 meses de crianza en barricas de roble francés y su posterior guarda en botella no han anaranjado en absoluto el vino que promete un intenso sabor a fruta.
Cuando hundimos la nariz en la copa, lo primero que percibimos, es su gran complejidad, varios matices inundan nuestras fosas nasales entre los que destacan las frutas negras en perfecta armonía con los sutiles toques ahumados de roble francés que no ha hecho nada más que domar levemente el vino… un vino para estar largo rato oliéndolo mientras desvelamos los entresijos que en este vino nos aguardan.
Al beberlo es cuando el vino nos demuestra todo su potencial, fresco, profundo y largo, muy sabroso, un vino potente pero fresco a su vez. Muy equilibrado, su sutil acidez lo hace muy fácil de beber pese a su intenso sabor (no es para nada un vino ácido)… muy largo, su sabor permanece en la boca tiempo después de ser bebido pegado al paladar e invitándonos a tomar un sorbo tras otro.
La verdad, es que personalmente, este vino me lo bebería solamente acompañado de un buen queso curado y unas tajadas de salchichón, no obstante frente a un estofado de ternera o un buen asado sería una escolta perfecta.
Es muy posible que todo aquel que busque un Tempranillo con carácter de la Ribera del Duero, encuentren dentro de esta bonita botella, uno de sus vinos favoritos… Disponible en Vinoteca Cella Vinarium.
Publicado por
Cella Vinarium
Etiquetas:
crianza,
Loess,
Ribera del Duero,
Tempranillo,
tinto,
vino
Urabain Rosado 2012... 100% Merlot Navarro.
Si hablo de rosado navarro, los cuatro gatos que bebemos vino rosado
(que no clarete), entenderemos que nos referimos a un vino elaborado con
uva Garnacha… ¡Pues no!… Hoy estamos hablando de Merlot (que en el
oeste de Navarra está dando unos resultados muy buenos).
Algunos consideran que el rosado es un vino de “desecho”, una bebida de “viejos” (no soy tan mayor)… Nada más lejos de la realidad si consideramos que el champán es un vino “mal hecho” o los “Tokaji” (unos vinos dulces muy caros del este de Europa) tienen su origen en descuidos y eran desechados por las clases más pudientes de hace unos siglos.
Tal vez deberíamos de distinguir entre el clarete y el rosado, puesto que mientras que el clarete se obtiene de mezclar vinos tintos y blancos, el rosado se elabora con uvas tintas dejando macerar poco tiempo el mosto con la piel de las uvas (que son las que dan color al vino)… pero no nos desviemos del tema… mientras escribo estas lineas, entre pecho y espalda, nos estamos clavando una botellita de Urabain Rosado 2012, vino navarro elaborado por la pequeña empresa familiar Bodegas Urabain con uva Merlot de sus viñedos propios.
Precioso, brillante e intenso color rojo rubí con reflejos rosáceos, un precioso color de esos que enamoran y apetecen llevarlo a la boca… tonos distintos a los que busca el “típico” rosado de Garnacha navarro, pero recordemos que esto es un Merlot.
Lo movemos, lo mareamos, esperamos a que se oxigene ligeramente y nos enseñe todo el sol del año pasado recogido por las uvas que esperamos encontrar al hundir la nariz en la copa.
La fruta es omnipresente, recuerdos a golosos frutos rojos se reparten por todas las fosas nasales, un aroma suave, delicado pero sin ser demasiado sutil, claro y sin complicaciones… lo cual, generalmente es lo que busco en un rosado la mayoría de las veces, que no todas, que me apetece un rosado (pero para gustos los colores).
Al beberlo se nos descubre un vino franco (que sabe igual que huele), fresco, de una deliciosa acidez, un vino amable, de fácil y goloso paso por el paladar que acaba en un agradable y sutil amargor (que se irá haciendo más sutil conforme el vino coja botella ya que está recién embotellado) que acaba de redondearlo y lo hace simplemente delicioso… un puntito cremoso. Pura fruta. Perdura en boca. Refrescante.
En definitiva… un genial rosado, fresco y fácil de beber pero no por ello menos sabroso, un vino peligroso, que anima al trago largo y a disfrutar del vino después del trago con el agradable recuerdo que deposita en el paladar. Un vino para tomar al sol, para tomar frío pero no helado, ideal para parrilladas (una morcilla, la chistorra, la butifarra, unos choricillos, unas chuletillas) y pescados a la plancha… especialmente el salmón, adoro los filetes a la plancha con este tipo de vinos, como aperitivo con un queso fresco… una cena rápida con una tortilla de jamón y algo de queso…
Un vino para beber en compañía sin reparos en abrir una botella tras otra si la conversación es amena y la compañía es grata… como siempre, disponible en nuestra Vinoteca. www.cellavinarium.com
Algunos consideran que el rosado es un vino de “desecho”, una bebida de “viejos” (no soy tan mayor)… Nada más lejos de la realidad si consideramos que el champán es un vino “mal hecho” o los “Tokaji” (unos vinos dulces muy caros del este de Europa) tienen su origen en descuidos y eran desechados por las clases más pudientes de hace unos siglos.
Tal vez deberíamos de distinguir entre el clarete y el rosado, puesto que mientras que el clarete se obtiene de mezclar vinos tintos y blancos, el rosado se elabora con uvas tintas dejando macerar poco tiempo el mosto con la piel de las uvas (que son las que dan color al vino)… pero no nos desviemos del tema… mientras escribo estas lineas, entre pecho y espalda, nos estamos clavando una botellita de Urabain Rosado 2012, vino navarro elaborado por la pequeña empresa familiar Bodegas Urabain con uva Merlot de sus viñedos propios.
Precioso, brillante e intenso color rojo rubí con reflejos rosáceos, un precioso color de esos que enamoran y apetecen llevarlo a la boca… tonos distintos a los que busca el “típico” rosado de Garnacha navarro, pero recordemos que esto es un Merlot.
Lo movemos, lo mareamos, esperamos a que se oxigene ligeramente y nos enseñe todo el sol del año pasado recogido por las uvas que esperamos encontrar al hundir la nariz en la copa.
La fruta es omnipresente, recuerdos a golosos frutos rojos se reparten por todas las fosas nasales, un aroma suave, delicado pero sin ser demasiado sutil, claro y sin complicaciones… lo cual, generalmente es lo que busco en un rosado la mayoría de las veces, que no todas, que me apetece un rosado (pero para gustos los colores).
Al beberlo se nos descubre un vino franco (que sabe igual que huele), fresco, de una deliciosa acidez, un vino amable, de fácil y goloso paso por el paladar que acaba en un agradable y sutil amargor (que se irá haciendo más sutil conforme el vino coja botella ya que está recién embotellado) que acaba de redondearlo y lo hace simplemente delicioso… un puntito cremoso. Pura fruta. Perdura en boca. Refrescante.
En definitiva… un genial rosado, fresco y fácil de beber pero no por ello menos sabroso, un vino peligroso, que anima al trago largo y a disfrutar del vino después del trago con el agradable recuerdo que deposita en el paladar. Un vino para tomar al sol, para tomar frío pero no helado, ideal para parrilladas (una morcilla, la chistorra, la butifarra, unos choricillos, unas chuletillas) y pescados a la plancha… especialmente el salmón, adoro los filetes a la plancha con este tipo de vinos, como aperitivo con un queso fresco… una cena rápida con una tortilla de jamón y algo de queso…
Un vino para beber en compañía sin reparos en abrir una botella tras otra si la conversación es amena y la compañía es grata… como siempre, disponible en nuestra Vinoteca. www.cellavinarium.com
Publicado por
Cella Vinarium
Arribes de Vettonia Malvasía... ¿Buscando blancos que te sorprendan?.
Disfrutar del vino blanco es fácil, no hay nada más que encontrarse a más de 30º a la sombra y que te ofrezcan en ese momento una copa de vino de cualquier variedad o procedencia, sea Chardonnay, Viura, Albariño, Verdejo… seguramente nos lo beberemos sin rechistar y disfrutaremos de todos ellos… y si, también disfrutaremos de un Malvasía 100% de Arribes de Duero (Salamanca).
Así pues, nos consideramos personas (o pseudo personas) capaces de bebernos cualquier líquido nausabundo si este está muy frío.
…”la verdadera calidad de un vino blanco se demuestra cuando disfrutamos de el también cuando no está (tan) frío”…
No es el caso de Arribes de Vettonia Blanco Malvasía 2011, que es el vino que nos estamos bebiendo… Mientras se nos calienta en la copa descubrimos deliciosos aromas que el frío no nos dejaba apreciar anteriormente… cosa que también nos pasó con este otro vino.
Pero no empecemos la casa por el tejado… vamos a mirar un poco el vino antes de echárnoslo a la boca… veremos su color amarillo pajizo – verdoso, su brillo, su limpieza, su transparencia… bueno, esto último supuestamente no habría que verlo… ¿no?.
Sus aromas son delicados, un punto florales (la próxima vez que os regalen un ramo de flores meted la cabeza en el y volved corriendo a casa a oler este vino), frutal (recuerda a manzana verde), son aromas limpios, no demasiado complejos pero si muy presentes y duraderos… se nos quedan colgando de la nariz.
En boca es… es… deliciosamente ácido, tiene ese puntito de acidez que lo hace delicioso, muy franco, es decir, los mismos aromas que percibiamos en nariz son los sabores que notamos en el paladar… muy rico y peligroso… se bebe como el agua y tiente 13,5º… ¡¡¡hacedme caso que he tenido que acabar la cata de memoria tras evaporarse misteriosamente el contenido de la botella!!!.
Un vino ideal para tener en casa y tomar en las calurosas cenas de verano, en las calurosas comidas de verano, calurosos almuerzos de verano, calurosos aperitivos, calurosos… pero también para tomar sin calor, un poco más templado acompañando a una ensalada templada o un plato ligero de pescado o marisco…
Publicado por
Cella Vinarium
Etiquetas:
Arribes de Vettonia,
blanco,
Catas,
Joven D.O. Arribes,
Malvasía,
vino,
Vinos de Castilla y León
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)








